Los conciertos de hoy en día, con artistas como Bad Bunny, Rosalía, Sabrina Carpenter, Taylor Swift, generan una masificación que sale fuera del rango que tenían planteados.

Pero, si nos ponemos a pensar, algunos de ellos ni siquiera cantan a capella , o usando patrones de melodías agradables, sino que requieren de un Auto-Tune al límite para sus canciones.

Entonces, ¿Por qué llenan estadios, y generan tanta masificación?. Pues tiene su historia y motivo claro: la experiencia.

La mercadotecnia del concierto, un complemento convertido en esencial.

La mercadotecnia juega un rol importante en los conciertos, debido a que los productos en venta suelen ser coleccionados o revendidos, sea prendas, vasos e incluso productos interactivos desechables.

Las zonas Personas Muy Importantes (VIP), y las reacciones en redes sociales.

El hecho de pertenecer o permanecer en un concierto en la zona vip, generalmente suelen ser mejor valoradas en redes sociales, donde buscan la mayor cantidad de reacciones positivas y un estatus superior.

Y esa necesidad de valoración externa, es aprovechada con el aumento de palcos vip llegando ser una masificación artificial, y dándose la paradoja de que lo más vip es lo que anuncia como entrada mala.

Y digo esto, porque hay pruebas de gente pagando 500€ para estar en VIP, y resulta que eran verdaderas sardinas en lata, obligadas a estar ahí hasta que acabe todo. Mientras que en entrada barata, podia ir al servicio cuanto quisiera.

La identidad o pertenencia a un grupo con el mismo gusto.

Otra cuestión esencial es el sentimiento de pertenencia al grupo de personas en el mundo, que son fans del artista.

Muchos artistas (y el equipo encargado de la imagen pública), saben esto y juegan a llamar a este grupo con nombres específicos, una clasificación que con patriotismo muestran los fans en todos lados.

Con ello, muchos crean contenido especial para los artistas, impulso en redes, y mucho ruido que aumentan al artista.

La experiencia del concierto, más allá de lo musical, es un espectáculo teatralizado.

Realmente, los conciertos son auténticas obras de teatro, con atrezzo (la casita de Bad Bunny), con distintas localizaciones, distintos actos y escenas… una verdadera obra de teatro.

Uniendo la magia del teatro, con las nuevas tecnologías audiovisuales y de espectáculos, crean una experiencia inmersiva que, hacen incluso protagonistas al público.

Con todo ello, recuerda valorar que el concierto no es su calidad musical, sino todo lo que hay detrás.

Y en este caso ¿irías a un concierto de un artista que ni fú ni fá, a cambio de vivir la experiencia?