Desde tiempos de la Revolución Industrial, siempre ha habido una disputa abierta entre empresarios y trabajadores. Sea por mejoras en las condiciones laborales, seguridad o salario, o por mayor exigencia en el desempeño.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que cada rol en una empresa tiene una responsabilidad importante. Y aunque todo el mundo las sabemos ya, es conveniente recalcar cosas importantes.
El trabajador de una empresa, con sueldo fijo pero trabajo constante.
Un gran concepto importante a tener en cuenta, es que el trabajador depende al 100% de las decisiones del empresario. Cuando gana o pierde la empresa, el trabajador gana únicamente su jornal en base a su contrato.
Esto es un doble filo, pero genera una gran seguridad de que a final de mes, va a cobrar pase lo que pase, tarde o temprano, o como sea, pero el dinero acordado siempre lo recibirá.
Eso si, esa seguridad se tiene que compensar con un buen servicio. Rendir dentro de las posibilidades reales y en base a lo acordado, es la misión real del empleado.
El empresario juega al todo o nada a cada paso.
Por su parte, el empresario juega con el todo o nada, con la lucha diaria de conseguir mayores clientes, de aumentar los beneficios, y tener siempre preparado dinero para pagar luz, agua, telefono, internet, mantenimiento informático, campañas de marketing, alquiler o hipoteca, autónomo o impuesto de sociedades, nóminas, seguros de responsabilidad civil, trimestrales, impuestos locales…
Sí, todo eso y mucho más es el día a día de un empresario, que tras arriesgar del todo y nada, pasa a delegar su trabajo a personas desconocidas que conoce de 15 minutos, y que de ello depende, la viabilidad y continuidad de una empresa.
Visto así, honestamente se valora el gran esfuerzo que hacen las Pyme para seguir adelante con todo esto.
Es cierto que los mecanismos jurídicos y laborales, han mejorado la capacidad de absolver esta carga, mediante becarios, contrat@ joven, la extensión del periodo de prueba y las desgravaciones, pero visto así… da mucho vértigo.
Empresario o trabajador ¿Cual es el más difícil?
Siendo sinceros, la responsabilidad de una empresa recae siempre en toda la empresa, siendo el empresario quien más lo tiene dificil.
Por un lado el trabajador obtiene un puesto con unas funciones concretas, un sueldo fijo y periódico, un horario asumible e incluso ajustable a su vida personal, y todo ello con unas simples entrevistas.
Por otro lado, si elige bien el empresario, puede obtener gran eficiencia, garantía, seguridad, y aumento económico de las ganancias.
Concluyendo, que cada rol tiene sus ventajas e inconvenientes, pero realmente cada uno está especializado en uno u otro puesto, y todos pueden llegar a todo, pero sabiendo las responsabilidades que puede acarrear.
¿Y tú, que rol quieres coger, empresario o trabajador?