Hace cuestión de 15 años, la vida ha evolucionado hasta tal punto que prácticamente toda la humanidad ha cambiado su día a dia.
La forma de hacer las cosas, las rutinas diarias, los planes de futuro, e incluso el propio pensamiento crítico y racional.
La vida antes del 2010.
Al menos en Marbella, la vida en 2010, era más sencilla pero a la vez con más recuerdos imborrables.
Usabamos nuestros Nokias bailongos con politonos, los SMS inteligibles, y se disfrutaba saliendo a la calle a jugar a la pelota, a la casa de los amigos, al parque, o incluso se excursionaba a zonas naturales.
La infancia como pleno buffet libre
Los juguetes tenian un precio accesible, que pemitian disfrutar lo máximo. Las videoconsolas pirateadas o con los juegos de referencia nos dejaban muchas horas de diversión con los amigos.
Todo ello, con su respectiva merienda a la antigua usanza.
Por otro lado, una simple pelota, un coche teledirigido y un juego de muñecas, eran prácticamente los juegos estrellas que los niños compartían en el parque, con horas de diversión.
La adolescencia, una libertad con matices
Los adolescentes leían revistas y publicaciones de cotilleo, temáticos de coches y motos, y empezaban a ayudar en los negocios familiares, o donde podían, para tener sus primeros ahorros para poder comprarse su primera motillo de 49cc.
Y los que todavía no iban pensando en su madurez, no se avergonzaban de disfrutar de la vida, con los placeres más sencillos, con los planes y ropas mas accesibles.
Y por estas fechas, e incluso un poquito más adelante (por la coherencia cronológica), se usaba el Facebook para estar la familia conectada, y el Tuenti y Fotolog como un recurso para conectarse los amigos.
La llegada del 2010 en adelante
Con la llegada del 2010, se plantó una semilla que hizo desaparecer, nuestras raices.
Los Caribe Mix® y el CD como tal, fueron relegados por una cosa llamada MP3.
El Streaming ya se hacia su hueco, sea en formato de video y/o música.
Las redes como Instagram marcaron una tendencia en exigir una dedicación muy importante a la imagen, X una necesidad de compartir lo que se piensa, y TikTok una obligación de ocio y tiempo libre con videos que jamás verás, pero que ahí están.
La infancia streamer e influencer.
Los niños ahora quieren jugar a videojuegos y compartirlo en YouTube y Twitch, dedicando un dinero que ni tienen, a equipamiento audiovisual para que se vea pro.
Los juguetes ya ni siquiera interesan, porque es mejor una tarjeta de suscripción o expansión que un regalo que puedes guardar para siempre (y si, yo he envuelto como vendedor de ECI, una tarjeta de Roblox como regalo de navidad…)
La preocupación ahora es tener suscriptores y visitas, de una plataforma que habría que investigar como las contabiliza, porque ahora el sueño es ser prescriptor (influencer) o jugador con retransmisión (streamer).
Para ello llegan a exhibirse, realizar videos de retos, coreografías que al final dan pista y vía libre a cualquiera que desea realizar acciones no lícitas, dada la huella digital que van dejando.
La adolescencia influenciada
Los adolescentes buscan el reconocimiento por encima de todo, llegando a enaltecerse o victimizarse, y teniendo graves problemas al no socializar físicamente.
Su preocupación por la moda y la imagen es fundamental para su autoestima, llegando a conseguir resultados muy preocupantes referente a la salud mental.
El sentido del ridículo, la intolerabilidad a adversidades, la antiresiliencia, y en especial, la situación generalizada del qué dirán y pensarán, hacen que las fuentes utilizadas para disfrutar y divertirse, se vean fundamentadas en lo que realmente da respuesta en las redes.
El cambio de la juventud, víctimas de un lote de factores.
Es de recibo reconocer que la actual juventud, vive una etapa complicada en lo económico, social, cultural, laboral y sanitario.
Aunque se empeñen en negar la mayor, los jóvenes actuales viven peor que sus antepasados, con casas que ni haciendo sus mayor esfuerzo no podrían conseguir.
Por ello, los jóvenes de hoy en día son diferentes, con unas ideas muy diferentes y muy difícil de entender para los nacidos antes del 2010.
Ahora ¿Qué opinas de nuestra juventud? Espero tu respuestam